Lacteos

Alergia a los lácteos

Yellow cheese

El tema de la alergia a los lácteos puede pasar por muchos tipos y especificidades. Por ello como primer punto antes de pasar a algunas consideraciones generales, recomiendo enfáticamente consultar un médico ante cualquier tipo de  síntomas físicos o señales de alerta que te ofrezcan dudas.

¿Qué tan frecuente se manifiesta?

Aproximadamente el 2,5% de los niños menores de 3 años de edad es alérgico a la leche. Casi todos los niños que desarrollen algún tipo de alergia a la leche probablemente van a hacerlo en su primer año de vida. La buena noticia es que también la mayoría de los niños que tienen alergia a la leche la superan en los primeros años de vida.

¿Es fácil de sustituir?

Afortunadamente, la leche es uno de los ingredientes más fáciles de sustituir en todo tipo de recetas para hornear y cocinar. Para empezar puede ser sustituido, en cantidades iguales, con agua o con jugo de fruta (por ejemplo, sustituir 1 taza de leche por 1 taza de agua.)

¿Qué hay que controlar?

En tanto no se supere, es importante detectar lo que suele llamarse algunas  “fuentes ocultas” de leche, es decir, presencia de lácteos en preparaciones o elementos donde no sea evidente su presencia. Veamos algunos casos frecuentes donde recomiendo leer con mucho cuidado las etiquetas en todos los casos.

  • Productos envasados con carne y productos a base de queso.
  • Algunas marcas de atún enlatado contienen caseína, que es una proteína de la leche.
  •  Muchos productos a base de carne pueden contener caseína como aglutinante. Revise todas las etiquetas cuidadosamente.
  • Muchos restaurantes ponen la mantequilla en filetes después de haber estado a la parrilla para agregar un sabor extra. La mantequilla no es visible después de que se derrita.
  • Algunos medicamentos contienen suero de leche.
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