Consejos Terapéuticos

Alergia estacional, qué alimentos evitar

young woman sneezes on a flower meadow

A tener en cuenta: las alergias estacionales son particularmente molestas, especialmente ante la proximidad de la primavera que ya estará entre nosotros en el mes de Marzo. Si bien es verdad que cuando alguien tiene alergia al polen no necesita mirar el calendario para saber si es o no la temporada de alergias… vale la pena repasar unos cuantos conceptos en este sentido.

¿Cómo tomar precauciones?

Con mucha frecuencia, las personas toman medicamentos para la alergia y evitan salir a la calle cuando los niveles de polen son altos. Otra opción para reducir los síntomas de alergia es evitar ciertos alimentos que agravan las alergias estacionales. Vamos a considerar los casos más frecuentes.

Las frutas y verduras crudas

El punto es que nuestro sistema inmune puede confundir las proteínas vegetales que componen ciertas frutas y verduras con el polen, provocando lo que se llama una reacción cruzada en el cuerpo. Esta reacción aumenta los síntomas clásicos de una alergia estacional, como picazón en los labios, la boca y la garganta poco después de comer los alimentos en su forma primaria.

Por ejemplo, el plátano y el calabacín pueden provocar una reacción cruzada en tu cuerpo si eres alérgico a la ambrosía. Cocinar, hornear, cocinar en el microondas o elegir el consumo de conservas de frutas y verduras, es una forma de seguir disfrutando esas frutas y verduras en la temporada de alergias, ya que cualquiera de esos procedimientos es capaz de destruir las proteínas.

El problema de las mucosidades

Tu cuerpo es capaz de producir abundante moco para defenderse de sustancias extrañas potencialmente dañinas. El moco suele ser claro y nasal para ayudar a tu cuerpo a deshacerse de los alérgenos. Cuando el moco se espesa, lo que sucederá es que no podrá ser excretado bien, y los alérgenos quedan atrapados en el interior de tu cuerpo en lugar de ser limpiado por vía de la nariz y la boca.

La incidencia de la alimentación sobre este problema, es que la leche y los productos lácteos elaborados con leche, como el queso y el yogur, promueven una mucosidad espesa, con las consecuencias antes señaladas.

Vale toda esta explicación, porque el problema de las mucosidades es muy, pero muy molesto, pero ten en cuenta que es una forma de defensa de nuestro cuerpo.