Consejos Terapéuticos

Alimentos enlatados ¿sí o no?

Tin cans

Estoy segura que leerás este post con suma atención, porque si te pasa lo mismo que a mi, a veces tiendes a ponderar de tal forma los alimentos frescos que no valoras las virtudes de los enlatados y la solución que ellos significan en muchos casos.

Los amamos cuando nos quedamos sin reservas frescas, cuando hay días de cortes de electricidad por tormentas y todo lo demás que teníamos en nuestros frigoríficos colapsa… pero arrugamos la nariz.. cuando se trata de elegir a veces en la tienda, por ejemplo, entre tomates frescos o tomates enlatados.

Te invito a aprender un poco más acerca del motivo que suele generar nuestras dudas

Las toxinas en los alimentos enlatados

El “famoso” bisfenol A  (también llamado o conocido como BPA), es un recubrimiento químico industrial presente en el interior de las latas, que actúa como una barrera, impidiendo el contacto directo entre el alimento y la lata de metal. Mientras que el BPA ha sido utilizado en las latas de alimentos desde la década de 1960, se tiene conocimiento de sus propiedades estrogénicas. Por otra parte, ha sido en fecha tan tardía como 2010, que la FDA señaló su preocupación por los posibles efectos de BPA en el cerebro, la conducta y las glándulas prostáticas de los más jóvenes.

¿Qué tanto está presente?

Recientemente, investigadores de prestigiosas universidades han probado y estudiado el contenido de bisfenol-A de 21 alimentos enlatados. El salmón en conserva, anchoas y tomates contenían niveles de BPA que eran menos de la mitad de la media. Atún enlatado tuvo el mayor nivel de BPA, y todavía era sólo un sexto del límite establecido por la Comisión Europea en 2004.

Los efectos de salud específicos de las BPA son desconocidos, pero algunas empresas han comenzado a envasar sus alimentos sin el uso de BPA. La próxima vez que estés comprando latas en la tienda, busca aquellos que tienen etiquetas que dicen “BPA-libre” o similar, si quieres tener el 100% de las seguridades en este sentido.

Como decía al principio hay que poner en la balanza lo bueno ( interesantes aplicaciones y soluciones que significa tener una reserva de enlatados) y los eventuales riesgos que podría significar la presencia de los niveles de BPA en el envasado.