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Alimentos fermentados

alimentos fermentados

Cuando nos hablan de alimentos fermentados, no siempre escuchamos con simpatía, dado que a veces asociamos fermentación con procesos de descomposición de los alimentos, lo cual -por supuesto- en la mayoría de los casos no es así.

La realidad es que consumimos muchos más alimentos fermentados de los que creemos; te invito a aprender un poco más acerca del tema, comenzando por señalar que los alimentos fermentados se pueden clasificar por tipo.

Tipos de alimentos fermentado

Por una parte están las bebidas, como kombucha, cerveza y aguamiel, los productos lácteos, tales como queso, kéfir y el yogur, y aquellos de origen vegetal consumibles como el kimchi, el chucrut, y natto.

El proceso de fermentación varía según el tipo, pero generalmente implica la oxidación de compuestos orgánicos. Cuando la comida se fermenta, las bacterias producen subproductos como el ácido láctico que impacta en el cambio de textura y sabor de diferentes maneras. El consumo de alimentos fermentados presenta tanto riesgos para la salud como beneficios.

Bebidas

Las bebidas son de los tipos más antiguos de alimentos fermentados producidos por los seres humanos. Vino, cerveza y aguamiel son  las más conocidas entre bebidas fermentadas. La levadura convierte la glucosa en alcohol y dióxido de carbono. La cerveza está hecha de cebada, lúpulo y levadura. La sidra proviene de la fermentación  del jugo de manzana, el vino se elabora con uvas y otras frutas, y aguamiel es a base de miel.

La Kombucha se fermenta y puede quedar  con sabor a zumos de frutas y tanto puede ser hecha en casa como comprada comercialmente. Una masa de bacterias y levaduras llamada comúnmente “el hongo” con apariencia de gelatina es la que hay que trabajar en este caso.

En un próximo post compartiré este proceso en particular, dado que es posible hacerlo en casa como mencionamos antes.