Consejos Terapéuticos

¿Alimentos precocinados? Sólo de forma ocasional

Side Dish of Onion Rings

Las prisas y la falta de tiempo han aumentado el consumo de alimentos precocinados, aunque se deberían tomar sólo de forma ocasional porque son ricos en grasas, sal y azúcares.

Aunque existe una amplia oferta de alimentos precocinados, como sopas, patatas fritas, carnes y pastas, hay que tener en cuenta que para su elaboración no se utilizan normalmente materias primas de calidad. Al estar ya preparados pierden muchos nutrientes y suelen ser bastante ricos en grasas saturadas, las más perjudiciales.

Por otra parte son bastante difíciles de digerir por las grasas y la gran cantidad de condimentos que llevan. De hecho contienen bastante sal, por eso las personas hipertensas o con problemas de retención de líquidos deberían evitar su ingesta. También para que duren más tiempo y tengan una mejor apariencia se le añaden conservantes y colorantes.

En cuanto a las calorías, al estar preparados con más grasas y azúcares suelen engordar más que las recetas tradicionales que preparamos en casa, por eso las personas con sobrepeso no deben tomarlos.

En todo caso siempre que compremos estos alimentos precocinados debemos leer detenidamente las etiquetas, ya que si están elaborados con aceites como el de coco o el de palma no son nada saludables. En los últimos años algunas marcas están controlando la composición de sus productos para reducir en lo posible los aditivos y utilizar ingredientes de calidad, como el aceite de oliva.

Los alimentos precocinados por tanto se deben consumir sólo de vez en cuando y no como norma. Siempre es mejor que nosotros mismos prepararemos en casa unos espaguetis, un pollo al horno o filetes empanados, fáciles y muy ricos. También podemos hacer más cantidad de sopa, lasaña o croquetas caseras y congelarlas para tener siempre una ración a mano.

Además, si un día tenemos poco tiempo para cocinar podemos preparar una ensalada completa con hortalizas añadiendo atún y huevo, mucho más saludable. Y aunque no son caros, con los alimentos frescos seguro que ahorramos un poco.