Trastorno Alimenticios

Anorexia nerviosa, una mirada diferente

Thin undernourished woman holding an apple

No es de extrañar que los trastornos alimentarios están en aumento debido a el valor que la sociedad concede a las personas que son delgadas. En la mayoría de los países de nuestro “primer mundo”, en particular a las mujeres se les da el mensaje a una edad muy joven, más o menos en estos términos:  que para ser felices y exitosas, deben ser delgadas.

La figura “ideal”

¿Crees que exagero? Lo pondré de este modo: cada vez que entras en una tienda de ropa, verás que  todo está rodeado por imágenes de  modelos escuálidas que aparecen en la portada de todas las revistas de moda. Miles de adolescentes se están muriendo de hambre mientras lees esto, tratando de lograr lo que la industria de la moda considera que es el “ideal” de la figura.

Una modelo promedio pesa 23% menos que cualquier mujer promedio. Si pensamos que mantener un peso que es de 15% por debajo de su peso corporal esperado se ajusta a los criterios para la anorexia, una deducción razonable (no estoy diciendo que sea estrictamente cierta, sino razonable) es  que la mayoría de los modelos, de acuerdo con los estándares médicos, encajan en la categoría de ser anoréxica.

¿Cómo ayudar?

Los adolescentes necesitan darse cuenta de que la imagen “perfecta” que demanda como un “ideal” corporal, no es realizable. Es importante revertir el mensaje tanto como sea posible, empezando por señalar que las fotos que se ven en las revistas,  no son reales. Muchas personas no se dan cuenta de que esas fotos han pasado por muchos retoques y se han modificado lo suficiente  para dar a las modelos un aspecto perfecto. Hay que evitar que las  adolescentes se esfuercen por alcanzar una imagen ideal inalcanzable, que no hará sino debilitarlas y frustrarlas, aumentando sus sentimientos de insuficiencia.

Aliviar la presión

Los y las adolescentes están bajo mucha presión para ser delgados/as. La situación es particulamente grave en relación al sexo femenino. Las jóvenes son llevadas a creer que la única manera en que pueden ser aceptadas y adaptarse, es si son delgadas. Encerradas en ese círculo, recurren a morirse de hambre, vomitando y comer sólo los alimentos dietéticos para tratar de cumplir con ese “ideal”. No es sencillo contra restar la influencia, en especial, de la televisión y no sólo de la televisión sensacionalista.

La lucha, en algunos momentos, se siente muy desigual.