Trastorno Alimenticios

Anorexia y Bulimia en pocas palabras

Estas dos enfermedades son algo así como los íconos de los trastornos alimenticios, es decir los más conocidos y señalados en las últimas décadas. Si bien son más comunes entre las niñas, los trastornos alimenticios pueden afectar a los varones también.

Son tan comunes en los países más desarrollados,que se cree uno o dos de cada 100 niños, luchará con uno de estos problemas. Uno de los grandes problemas en realidad es la “facilidad” con que muchos niños y adolescentes logran ocultar con éxito los trastornos de la alimentación de sus familias, durante meses o incluso años.

Anorexia

Quienes padecen anorexia tienen un miedo extremo a la ganancia de peso y una visión distorsionada del  tamaño y forma de su cuerpo. Como resultado, se esfuerzan por mantener un peso corporal muy bajo. Algunos restringen su ingesta de alimentos haciendo dieta, ayuno o ejercicio excesivo. Las personas con anorexia tratan de comer lo menos posible, y tomar pocas calorías tanto como pueden; con frecuencia viven obsesionados con la ingesta de alimentos.

Bulimia

La bulimia se caracteriza por atracones y comidas excesivas tomadas como forma habitual de comer. Una persona con bulimia puede sufrir fluctuaciones de peso, pero rara vez experimenta el bajo peso asociado con la anorexia.

Ambos trastornos pueden implicar el ejercicio compulsivo u otras formas de “purga” de los alimentos ingeridos, siendo los más comunes los vómitos autoinducidos o el uso de laxantes.

Aunque la anorexia y la bulimia son muy similares en el fondo, las personas con anorexia son generalmente muy delgadas y de bajo peso, pero las personas con bulimia pueden tener un peso normal o incluso sobrepeso.

Es importante recordar que los trastornos alimentarios suelen ir de la mano de hábitos que son difíciles de romper. Los trastornos alimenticios son graves problemas clínicos que requieren tratamiento profesional de los médicos, terapeutas y nutricionistas.