Consejos Terapéuticos

Auto programarse para comer mejor

autoprogramarse comer mejor

Sé de muchas personas que lo hacen, con mayor o menor nivel de ayuda y técnicas formales (aprendidas por asistir a cursos especializados, de tipo “control mental” y cosas por el estilo). He conversado con muchas de ellas y desde su experiencia personal pude extraer unas cuantas conclusiones en común, independientemente -insisto- del método utilizado.

De inmediato, como imaginan mis asiduos lectores, he pensado en compartirlo. Aquí va una síntesis:

Reconciliarnos con nuestro cuerpo

Es un primer paso fundamental y un buen comienzo (a diferencia de muchas personas que creen que uno se “reconcilia” cuando logra su objetivo, por ejemplo adelgazar. En general estamos como “enojados” con nuestro cuerpo  y comenzar por valorarlo, por sentir gratitud con él por ser tan fiel y seguir  respondiendo a pesar de lo mal que comemos cada día, baja la tensión y nos ayuda a los pasos siguientes.

Trabajar las frustraciones externas

Analizarlas y proponernos inmunizarnos contra ellas; de eso se trata este paso. Para ser clara pongo el ejemplo de llegar al punto de poder controlar la frustración y el enojo que sentimos cuando tras personas (nuestra pareja, nuesros hijos, nuestros padres) comentan sobre  nuestro peso. El reto es no dejarse dominar por lo que los ojos revelan , escuchar con respeto pero controlarse uno mismo no dando lugar a que genere más estrés y por lo tanto un raudal de cortisol (la hormona del estrés) que no beneficia en nada a nuestros propósitos.

Respetar nuestro metabolismo

Comenzando por aprender muy bien cómo funciona nuestro cuerpo, en relación a nuestras horas de sueño (no es lo mismo si trabajamos de día o de noche) a cuándo comemos qué cosas y con qué las combinamos. Un control sobre ello puede marcar muchas diferencias y descubrirermos con sorpresa que no hay que privarse de tantas cosas, sólo consumirlas en el momento y combinaciones oportunas.

Vencer la impaciencia

Siempre queremos ver resultados rápidos, y eso va en contra de nosotros mismos, ya que no respetamos los ritmos de nuestro organismo y sólo nos estresaríamos más. El reto en este caso es ser más gentil con uno mismo, querese y cuidarse más.