Consejos Terapéuticos

Beneficios de consumir alimentos de temporada

Beneficios de consumir alimentos de temporada

Si bien el concepto alimentos de temporada puede parecer un tanto amplio, no se requiere el dominio de un amplio vocabulario para comprender su alcance primordial: hablar de este tipo de alimentos es hacer referencia a alimentos frescos en cada momento del año sin necesidad de que hayan sido sometidos a ningún tipo de acción conservadora más allá de normas de higiene o envasado.

Beneficios más evidentes

Comer alimentos de temporada, como mínimo un par de veces por semana (ideal todos los días) asegura que obtengas y pongas en tu mesa el máximo sabor y el valor nutritivo de cada ingrediente que usas para tu plato. Cuanto más frescos consigas los alimentos (el máximo se da cuando puedes cultivar en tu propia casa, por supuesto) mayor el beneficio  y el aporte nutricional.

Guías para comer estacionalmente

Comer estacionalmente significa disfrutar del alimento elegido planificando cuidadosamente tu menú de cada temporada. En diferentes partes del mundo, e incluso en diferentes regiones de un país, los menús de temporada pueden variar. Pero aquí hay algunos principios más importantes que puedes seguir para asegurar la nutrición óptima en cada estación:

Otoño; necesitarás alimentos que se puedan cosechar en otoño y que sean utilizables en platos calientes. Para ser concreta en mis sugerencias te propongo pensar en zanahoria, cebolla y ajo. También puedes sumar especias y condimentos que puedan ser cultivados en invernaderos o pequeños espacios más protegidos, por ejemplo jengibre, la pimienta y las semillas de mostaza.

Invierno; aquí la posibilidad de verduras frescas disminuye un poco, a menos que tengas posibilidad de cultivar en invernadero. Para asegurar una buena alimentación debes recurrir a carnes sanas y frescas como pescado, pollo, carne de cordero y la carne de venado. Aunque no sean estrictamente de “temporada” todas ellas van muy bien con la mayoría de las hortalizas de raíz, incluyendo zanahoria, patata, cebolla y ajo. Los huevos frescos también encajan aquí, al igual que el maíz y las nueces.