Verduras

Beneficios de las algas

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Cada vez es más normal preparar platos con algas, sobre todo en los últimos años en los que la comida japonesa, y asiática en general, está tan de moda.

Las algas son muy nutritivas, ya que contienen bastantes proteínas ricas en aminoácidos esenciales que son fáciles de digerir. Las algas son un alimento vegetal ideal si nos gusta cuidarnos, ya que no contienen grasas saturadas ni colesterol. Además son pobres en hidratos de carbono y azúcares, por lo que apenas contienen calorías. Las algas contienen ácidos grasos poliinsaturados, muy sanos y recomendables.

Las algas son ricas en betacarotenos, vitamina C, vitamina E y vitaminas del grupo B que pueden aprovecharse mejor si se comen crudas o tras haberlas dejado en remojo si son desecadas. En cuanto a los minerales destaca su contenido en yodo, zinc, silicio, cobalto, cromo y manganeso. Las algas marinas nos aportan cinco veces más yodo que el agua de mar.

Además, son beneficiosas porque su equilibrio mineral contribuye a regular el sistema cardiovascular y ayuda a combatir la hipertensión arterial,  una enfermedad menos frecuente en las zonas donde se consumen algas.

Las algas son verduras concentradas y se pueden combinar con diferentes alimentos. Hay que señalar que las algas secas pueden crecer hasta diez veces tras absorber agua, un factor a tener en cuenta a la hora de cocinarlas. Las algas se pueden utilizar para preparar ensaladas, sopas, cereales, otras verduras, legumbres… además de para elaborar platos típicos de la cocina japonesa, una de las más saludables del mundo junto con la mediterránea.

Entre las algas más conocidas se encuentra la especie conocida como Nori, que suele estar disponible en forma seca y que se parece a las hojas de un papel verde. El alga Nori se puede comer sola o enrollarla alrededor el arroz.