Verduras

Beneficios del ajo

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El ajo pertenece a la familia de las Liliáceas, al género Allium, al igual que otras hortalizas como las cebollas, el cebollino y el puerro. Se piensa que el ajo procede de Asia y después se expandió por el Mediterráneo, donde se sigue consumiendo muchísimo en la actualidad y donde más se cultiva.

Los ajos se utilizan en la cocina mediterránea para preparar multitud de platos, como salsas, ajoblanco, pollo al ajillo, alioli, sofritos, arroz al horno, sopas, etc.

Propiedades del ajo

El ajo es rico en minerales como potasio, fósforo, magnesio, zinc y yodo, así como en vitaminas del grupo B, y en menor proporción vitaminas C y E.

Su olor se debe a su contenido en aliina, un compuesto volátil inactivo e inodoro que cuando se corta el ajo se transforma en alicina.

El ajo posee propiedades terapéuticas, ya que ejerce una acción diurética, depurativa, antiséptica y antibacteriana. Otros beneficios que se le atribuyen al ajo son su capacidad para disminuir la presión arterial alta y reducir asimismo la arterioesclerosis.

De todas formas las personas con problemas digestivos deben reducir su consumo, ya que puede producir en algunos casos irritación del tracto gastrointestinal.

Compra y conservación

Tenemos ajos en los mercados durante todo el año porque se trata de un alimento que se conserva en buen estado durante mucho tiempo.

A la hora de la compra debemos escoger los que tengan la cabeza firme, secos en la capa externa y que no tengan brotes ni  trozos verdosos.

Es mejor adquirir las cabezas de ajos pequeñas, compactas y pesadas, ya que cuando parecen huecas y su color es amarillento indica que ya no son buenos.

Debemos almacenarlos en un lugar seco y fresco que esté aireado para que no cojan moho y germinen. Si los guardamos correctamente pueden durar en buen estado hasta un año.