Proteinas

Berberechos, ligeros y muy ricos

little sea shell cockle

El berberecho puede ser un buen tentempié si cuidamos nuestra alimentación, ya que es poco calórico y además tiene bastantes nutrientes beneficiosos para el organismo.

Se trata de un molusco bivalvo que se encuentra en el Atlántico y en el Mediterráneo y que se consume desde la antigüedad, sobre todo en zonas como Galicia y Murcia.

El berberecho se puede comprar fresco o en conserva, aunque su precio es un poco más elevado que otros moluscos. Si lo compramos fresco, y para evitar riesgos, debemos asegurarnos de que están vivos, huelen bien y el líquido interior es de un tono claro. Además siempre tenemos que comprarlos en un establecimiento con todas las garantías que exige la ley. Si queremos quitar la arena tenemos que meterlos en agua con vinagre y a continuación lavarlos con agua.

Una vez en casa debemos conservarlos en el frigorífico, dejándolos en agua para evitar que se resequen. Otro aspecto importante a tener en cuenta es que nunca debemos comer un berberecho crudo o que una vez cocinado no se haya abierto, ya que indica que estaría en mal estado.

A diferencia de otros mariscos no contiene demasiado colesterol, por lo que podemos consumirlo sin problemas. Apenas contiene grasas, por lo que si los tomamos sin añadir otros alimentos calóricos pueden ser una buena opción para mantener nuestro peso. De hecho cien gramos de berberechos sólo tienen unas 50 calorías.

Entre los minerales destaca su contenido en hierro, fósforo, calcio, magnesio y potasio. En cuanto a las vitaminas contiene especialmente vitaminas del grupo B y vitamina A. También nos aporta proteínas de alto valor biológico, es decir, de calidad.

Los berberechos se pueden cocinar solos con un poco de limón, tomarse como aperitivo o mezclados con pasta o arroz, así como para preparar empanadas.