Hidratos

¿Bocadillos ligeros? ¡Claro que sí!

English multigrain bread ham sandwich

Siempre asociamos el pan y los bocadillos a los alimentos ricos en calorías, pero todo depende de cómo los preparemos. Hoy veremos algunos trucos para que sean ligeros y saludables.

En verano los bocadillos y los sándwiches son la mejor opción si pasamos el día fuera de casa, ya que se pueden comer en casi cualquier sitio, se conservan bastante bien y los podemos preparar de mil maneras.

Lo más importante, si cuidamos nuestro peso y nuestra salud, es que la cantidad de pan sea la adecuada. Además podemos quitar la miga o utilizar pan de pita, mucho más fino, para disminuir el número de calorías.

Por otra parte conviene elegir panes integrales o ricos en cereales, que aunque engordan casi lo mismo que los elaborados con harinas refinadas, al menos contienen más fibra y otros nutrientes.

El pan en sí no es un alimento excesivamente calórico, el problema es el relleno que ponemos en su interior. En todo caso debemos evitar los alimentos muy grasos como los quesos, la panceta…

Una buena idea es añadir siempre verduras u hortalizas a los bocadillos, como lechuga, tomate, espárragos, zanahoria rallada, rúcula, champiñones, etc. Asimismo podemos poner alimentos de calidad ricos en proteínas pero con pocas grasas, como pechuga de pavo, trocitos de pollo frío, jamón serrano, salmón, atún sin aceite o una tortilla francesa. La clave está en no añadir extras que aporten grasas perjudiciales, como la mayonesa o la mantequilla. Si queremos que el pan esté más rico con un poquito de aceite de oliva virgen extra o tomate rallado bastará.

Si optamos por un bocadillo debemos evitar tomar al mismo tiempo otros alimentos ricos en hidratos de carbono, por eso nada de snacks o patatas. En cuanto al postre debemos elegir fruta fresca o un lácteo bajo en grasas.