Trastorno Alimenticios

Cafeína, mitos y verdades (IV)

cafe

Para finalizar la serie y contextualizar este post, te invito a releer el primero, segundo y tercero en los que comentamos las primeras consideraciones más importantes.

Si vas concluyendo que estás tomando un exceso de cafeína, puede que desees reducir. ¿Aceptas mi consejo? La mejor manera es reducir poco a poco. De lo contrario podrías tener dolores de cabeza y sentirte cansado, irritable, o simplemente mal.

Trata de reducir tu consumo mediante la sustitución de refrescos con cafeína y café, por bebidas sin cafeína. Los opciones alternativas incluyen agua, refrescos sin cafeína, y té sin cafeína. Lleva un registro de cuántas bebidas con cafeína estás tomando actualmente cada día, y sustituye como mínimo por una bebida por semana que sea una alternativa libre de cafeína: la meta es pasar por debajo de la marca de los 100 miligramos.

A medida que reduzcas la cantidad de cafeína que consumes,  puedes volver a sentirte cansado. Tu mejor apuesta es golpear el saco, no los refrescos: es sólo la forma que tu cuerpo tiene de decirte que necesita más descanso. Ten la confianza y la certeza que tus niveles de energía volverán a la normalidad en pocos días.