Verduras

Calabazas en otoño, un alimento versátil

growing pumpkin

La calabaza es ideal para elegirla como ingrediente de cualquier plato en época de frío, tal como dice el título en función de su gran versatilidad. Casi todos nosotros sólo la usamos de una, dos o a lo sumo tres maneras, pero lo cierto es que existen muchas posibilidades de diferentes usos.

Usos clásicos

Uno de sus usos indiscutibles en la cocina, es formar parte de caldos, la sopas o guisados varios. Hablando siempre de usos clásicos, también son deliciosas las muchas formas de prepararlos en conservas dulces, entre ellas los queridos  dulces de calabaza y la calabaza en su zumo azucarado (en trozos cúbicos).

Ideas originales

Pero la creatividad de los gastrónomos de nuestros días le ha otorgado un importante papel en varias preparaciones tanto en ensaladas como dulces, logrando verdaderas delicias.

Desde los pequeños calabacines de colores y formas distintas, hasta las calabazas con sus decorativas y preciosas formas y tamaños. Pero la calabaza más común, es la calabaza de color gris verdoso y de interior color naranja, que exige ser cortada con serrucho por lo duro de su corteza y que tiene un peso aproximado promedio de de diez kilos por unidad.

Esta es mi favorita ara guisos y sopas, en cambio las calabazas de corteza fina, son especiales para la elaboración de dulces. Pero hay más: una buena opción es utilizar una calabaza, cortada en rodajas, cocinarlas al horno, colocando encima rodajas de tomate fresco, albahaca y queso bajas calorías rallado.  ¡Es deliciosa y no aporta calorías!

A eso iba: en mi opinión uno de los mejores atributos para elegirla, además de su buen sabor es que es ideal para dietas de bajas calorías, colesterol, sodio y ácido úrico. También contribuye a mantener buen nivel en la vista y piel.