Proteinas

Carne siempre fresca

Raw meat

La carne es un producto perecedero con el que tenemos que seguir una serie de consejos y medidas para que siempre se consuma de forma segura y con total garantía.

Cuando compremos la carneen la carnicería tiene que estar siempre perfectamente refrigerada, ya sea en el mostrador o en la cámara.

En el caso de la carne picada, la más delicada y que antes se estropea, debe estar a 2º C y es mejor que se pique en el momento de comprarla. La carne de pollo debe estar a 4º C, mientras que la de vacuno, cerdo y cordero en piezas a 7º C. Es preferible que los letreros que marcan el precio no estén clavados en la carne para evitar contaminaciones.

La carne con vetas de grasa es mejor porque una vez cocinada será más tierna y sabrosa, aunque debemos quitar después esa grasa porque no es saludable.

Si compramos la carne en bandeja y observamos que la de abajo es más oscura, esto no supone ningún problema, es normal.

Correcta conservación en casa

Una vez en casa tenemos que conservar la carne en la parte más fría de la nevera y siempre tapada. La carne nunca debe mantenerse a temperatura ambiente.

La carne en trozos o filetes se conserva en la nevera entre 3 y 4 días, pero la carne picada se debe cocinar antes de que pasen 24 horas. Hay que señalar que las carnes grasas se conservan mejor.

Es importante que lavemos muy bien todos los utensilios y superficies donde hayamos depositado carne cruda. Además tenemos que evitar el contacto entre alimentos crudos y preparados.

En cuanto a la carne congelada, debe estar siempre por debajo de los -18º C donde puede conservarse durante varios meses. Para descongelarla lo haremos dentro de la nevera y no debemos utilizar las bandejas de plástico, sino ponerla en un plato normal.

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