Frutas

Chirimoya, una fruta única

Custard apple isolated on a white studio background

La chirimoya crece en el chirimoyo, un árbol de gran altura que procede de Perú. El invierno es la época ideal para tomar esta fruta delicada y con una textura diferente, por ello ahora es el momento de disfrutar de su sabor y sus beneficios nutricionales.

Propiedades de la chirimoya

La chirimoya destaca por su contenido en agua, azúcares e hidratos de carbono, por lo que las personas con diabetes o que estén a dieta deben tomarla ocasionalmente y en poca cantidad.

La chirimoya es rica en potasio, que equilibra los líquidos en el organismo, y vitamina C, fundamental para mejorar la resistencia frente a las infecciones y muy importante además por su acción antioxidante. También es una buena fuente de fibra, muy importante en la alimentación diaria. Otros nutrientes que encontramos en esta fruta son: vitamina B2, vitamina B, magnesio, vitamina B9, vitamina B3, calcio, hierro, yodo, zinc y fósforo.

Cómo comprar y comer chirimoya

La chirimoya tiene un sabor dulce y delicioso. Además destaca por el gran número de semillas aplastadas de color negro que encontramos al partirla.

Normalmente para tomarla sólo debemos cortarla por la mitad y comer la pulpa con una cucharita, evitando las semillas. Si no queremos que se haga negra cuando entre en contacto con el aire podemos echarle un chorrito de zumo de limón, un truco que también nos sirve para otras frutas. La chirimoya además nos permite preparar mermeladas, sorbetes, cremas y postres.

A la hora de la compra debemos elegir las chirimoyas con la piel sin imperfecciones, descartando las que presenten defectos o golpes. Es mejor comprar las chirimoyas cuando todavía están un poco verdes, ya que prosiguen su maduración después de ser recogidas. Podemos saber si está demasiado madura si la piel es verde claro o verde amarillento. Se recomienda no adquirir chirimoyas muy pequeñas, ya que suelen contener más semillas.