Frutas

Comer castañas

Chestnut still life

Mmmm, deliciosas, mis favoritas del invierno ¿quién puede resistirse a unas ricas castañas?A pesar de que se las suele mencionar como las  “nueces” de los castaños (haciendo referencia a los árboles que las producen) no estamos hablando de las típicas nueces sino de las castañas propiamente dichas.

Frutos secos muy especiales…

Técnicamente hablando, se trata de un fruto seco, pero curiosamente su composición  se acerca más a los cereales. Destaca su aporte de hidratos de carbono complejos, que en los hechos representan el cincuenta por ciento de su composición. Como sabemos, éstos son nada menos que la “batería energética” de nuestro cuerpo y cabe recordar que son absorbidos muy lentamente por el mismo, por lo que son capaces de mantener los niveles de azúcares equilibrados, a la vez que mitigan el apetito por un lapso mayor de tiempo.

Valores nutricionales generales

  • Fibra; podemos definir su contenido en fibra como alto, ya que hablamos de 7 gramos por cada 100 g de producto. La fibra tiene muchas virtudes, siendo una de ellas regular el tránsito intestinal.
  • Grasa; su aporte es bastante similar al de los cereales y en este aspecto difiere en menos respecto a los demás frutos secos.
  • Calorías; un valor seguramente mucho menor al que imaginas. Cada 100 g de ingesta de castañas, se aportan 195 kcal al organismo. Ello se debe a su elevado contenido de agua (cercano al 50%), por lo que recomiendo tenerla a mano para saciar el apetito y deleitarnos un poco en especial en otoño e invierno, por ejemplo después de un fin de semana terrorífico .

Por último cabe señalar que los valores anteriores pertenecen a la variedad de castaña más consumida en España y Europa, precisamente por ello se le llama castaña europea. Pero existen muchas otras variedades, siendo las más conocidas la castaña china, la japonesa y la americana.