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Comidas étnicas

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Hace pocos días abordamos el tema de nuestra relación con lo que comemos, y cómo y por qué el mundo ha comenzado a tener una mirada más constructiva en ese sentido, que resulta nada menos en tomar en serio lo quecomemos.

Volver a las raíces

En esa búsqueda de alternativas más sanas, se presentan como “nuevas”, algunos alimentos que de hecho son sumamente antiguos y que incluso fueron sostén de civilizaciones o grupos étnicos en momentos precarios o complejos.

Por poner sólo un ejemplo, menciono a las Semillas de Chía, que recientemente han sido estudiadas a fondo y se ha determinado su potencial nutritivo y alimenticio, pero que en el pasado fueron alimento único de indígenas del oeste americano durante sus largas travesías en carreta en busca de tierras mejores para vivir.

Pero generalizando, vale señalar que el término comidas étnicas, agrupa aquellas que responden a las más caras tradiciones e historia de los pueblos en todo el mundo. En la foto de portada podemos ver un plato de Kibe, un ícono de la comida libanesa.

Cocinar, pero en serio

Hace algunas décadas muchas personas aplicaban la expresión “estar cocinando” a la simple acción de descongelar y calentar alimentos previamente producidos en masa y puestos en la mesa familiar después de pasar por un horno de microondas. Sin embargo, a mediados de los años 80 hubo nuevas perspectivas y vuelven a escena (de la mano de prestigiosos chefs en varios países, entre ellos Ferran Adrià) clásicos estilos y técnicas culinarias de muchos países incluido el nuestro.

Al principio, estos cambios afectaron a unas pocas personas. Sin embargo, una confluencia de factores como Internet y otros medios de comunicación, una fijación cultural en la salud y la frustración con la comida de baja calidad entre otros, condujeron a una apreciación renovada de comer y cocinar en casa.

Lógicamente, esto se transforma en una cadena que impacta en una mayor conciencia de los responsables de la crianza de animales con destino al consumo humano y estándares de calidad rigurosos en los alimentos pre procesados. Por si fuera poco, muchas personas volvieron a prácticas sencillas y que mejoran exponencialmente la calidad de lo que comemos, como aprender sobre huerta orgánica familiar, principios básicos.