Consejos Terapéuticos

Comidas rápidas, riesgos concretos

Burger girl

Hay que estar conscientes y tener bien claras las consecuencias. No es amenazar, es sólo estar conscientes y evitar los excesos. Las comidas rápidas contienen altas cantidades de calorías, grasas saturadas y trans, a las que se suman sal de sodio y edulcorantes procesados ​​que aumentan el riesgo de enfermedades crónicas.

A pesar de ello, injusto sería no mencionarlo, la comida rápida también contiene pequeñas cantidades de vitaminas y minerales. Pero concentrémonos en los problemas, que son los que realmente nos preocupan; aquí va la lista que tanto me preocupa.

Riesgo de obesidad y diabetes tipo 2

Es un hecho: las comidas rápidas aumentan el riesgo de aumento de peso, de padecer obesidad y de desarrollar diabetes tipo 2. Investigaciones serias recientes, realizadas en los Estados Unidos, reafirman lo que desde hace años se viene aseverando en este sentido: el consumo de comida rápida se asocia fuertemente con el aumento de peso, la resistencia a la insulina y un aumento del riesgo de obesidad y diabetes tipo 2, respectivamente.

La investigación encontró que una persona que consume alimentos de preparación rápida por lo menos dos veces por semana,  gana un extra de 4,5 kg de peso corporal y tiene un aumento dos veces mayor en la resistencia a la insulina en relación con una persona que consume comidas rápidas menos de una vez por semana.

¿Qué es la resistencia a la insulina?

La mencionamos reiteradamente, y hablamos de un tema tan importante que vale la pena detenerse a ver de qué se trata. La resistencia a la insulina es la disminución de la capacidad de las células para unirse a la insulina en la sangre para reducir los niveles de azúcar.

La consecuencia de desatender su gravedad es importante, hay que respetar su importancia…

No terminan aquí los riesgos asociados. Lamentablemente la lista continúa en el día de mañana…; te invito a estar pendiente, es un tema sensible acerca del cual hay que estar muy bien informados.