Grasas

Cómo comer helado de forma saludable

berry dessert

Ya está empezando el calor, y aunque los helados se pueden consumir durante todo el año es ahora el momento donde más nos apetece disfrutar de su sabor y su frescor, aunque siempre debemos elegir los más sanos y ligeros.

En verano mucha gente engorda porque entre otras cosas picamos más, sobre todo helados. Los helados más tradicionales y sabrosos son ricos principalmente en nata, azúcar y leche, y aunque son bastante nutritivos por su riqueza en calcio, también son muy calóricos y nos aportan grasas poco saludables.

Entre los sabores es mejor elegirlos de frutas o de yogur, ya que suelen tener menos grasas que los de chocolate, vainilla o frutos secos.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta para conservar nuestro peso correcto es elegir un helado de proporciones pequeñas. Una ración normal nunca debería superar los cien gramos. De hecho en el mercado encontramos muchas variedades que vienen en pequeñas porciones y que son perfectos para quitarnos el antojo de comer helado.

Es mejor tomar helado por el día, nunca después de cenar porque esas calorías son más difíciles de quemar. Además, si nos tomamos un helado fuera de casa es mejor no pedir un cucurucho para no sumar calorías de más, lo ideal es comerlo en tarrina y que sea pequeña. Tampoco debemos pedir los famosos toppings tan de moda actualmente, son muy ricos en calorías, al menos que se trate de fruta.

Las personas diabéticas pueden elegir helados elaborados con edulcorantes, mientras que si se tiene sobrepeso es mejor tomar de hielo, ya que  no contienen tantas grasas y por tanto engordan bastante menos que los elaborados con leche, nata, crema o grasas animales o vegetales.

También tenemos la opción de pedir un granizado o sorbete, normalmente más ligeros, o elaborar nuestros propios helados en casa a partir de zumos o batidos naturales. En el mercado tenemos moldes para hacer polos que pueden resultar muy útiles, y además a los niños les encantará elaborar sus propios helados.