Proteinas

Cómo descongelar carne

The frozen meat on a kitchen table.

Muchos de nosotros nos hemos encontrado con el bloque sólido de carne de res, cordero o de ave congelado en la mañana de “esa” celebración tan especial. La tentación puede ser la de descongelar rápidamente carne congelada en un recipiente con agua hirviendo o dejar la pieza en una mesa a temperatura ambiente durante toda la tarde.

Pero… ¿eso está bien?

Definitivamente no, y paso a explicar los motivos.

Cualquiera de estos dos métodos que muy frecuentemente las personas usan para descongelar carne, no son en absoluto aceptables y mucho menos recomendados.

En el primer caso (sumergir en agua caliente) lo que puede pasar es que  parcialmente llegue a cocinarse la carne, haciéndolo sin sabor y promoviendo un microambiente ideal para el crecimiento bacteriano.

En el segundo, es decir dejar la pieza de carne a temperatura ambiente, puede provocar contaminación común o contaminación cruzada, sin mencionar que se rompe lo que comúnmente se conoce como la “cadena de frío”, es decir, los procesos de conservación que siempre deben realizarse respetando un rango de temperaturas máximas en todo los casos.

¿Cómo se hace correctamente?

La mejor manera de descongelar la carne congelada es sosteniendo la refrigeración es decir dejarlo en el frigorífico común y dejando correr el tiempo suficiente.

La carne congelada permanecerá segura durante bastante tiempo, pero el reloj regresivo comienza a correr una vez que comienza el proceso de descongelación. El primer paso para empezar a descongelar carne congelada es mover el producto, con packaging y todo, desde el congelador. Inspecciona la carne en busca de signos evidentes de contaminación (decoloración, olor extraño o embalaje comprometido). Si todo parece estar bien, coloca el paquete en un frigorífico situado entre 2º a 4,5 º C.

Coloca una bandeja debajo del paquete para evitar que goteen jugos de la carne y para recogerlos, pues pueden ser usados en muchas recetas, como por ejemplo esta carne de cordero al jugo, que te recomiendo ampliamente.