Grasas

Cómo elegir las grasas más saludables

Bread and butter

El concepto de grasas saludables parece una contradicción con la indicación que durante años  los nutricionistas y los médicos han anunciado señalando que una dieta baja en grasa es la clave para controlar colesterol, perder peso y prevenir problemas de salud. Pero existen grasas que no sólo son saludables, sino que son imprescindibles para nuestro cuerpo.

¿Qué es lo que realmente importa?

La clave no está en la cantidad, sino en el tipo de grasa que elijas consumir. Las llamadas “grasas malas” aumentan el colesterol y el riesgo de ciertas enfermedades, mientras que las conocidas como “buenas grasas” ejercen función protectora al corazón y apoyan la buena salud en general.Pero aún hay más: está comprobado que las grasas buenas, como las grasas omega-3, son esenciales para la salud física y emocional.

Saber elegir…

Te invito a hacer una mirada diferente por los pasillos del supermercado: verás que hay una especie de obsesión con los alimentos bajos en grasa. Estamos bombardeados con opciones supuestamente libre de culpa: patatas fritas al horno, helado y postres desnatados, dulces bajos en grasa y otras opciones. No obstante, mientras que las opciones bajas en grasa se han disparado, también lo hacen las tasas de obesidad, por lo que algo no está funcionando bien en esta ecuación y es un hecho que los alimentos bajos en grasas y la sopciones “dietéticas” no han cumplido sus promesas y es parte de los mitos que nos impiden adelgazar.

Conocer mejor las grasas y hacer opciones saludables

Las grasas en general, -como señalé desde el principio- no siempre es los “malos” de la película en la guerra contra la obesidad. Sí lo son las grasas malas, como las grasas saturadas y grasas trans, que son aquellas que son responsables del aumento de peso, la obstrucción de las arterias, y otros riesgos anexos. ¿Cómo saber cuales son? Lo que recomiendo es leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos, pero si me pides una regla general, te digo que son aquellas que están en estado sólido a temperatura ambiente, como por ejemplo la mantequilla, la grasa animal presente en embutidos etc.

Por otra parte, las grasas buenas, como las grasas monoinsaturadas, las grasas poliinsaturadas y los ácidos grasos omega-3 tienen el efecto contrario. De hecho, las grasas saludables juegan un papel muy importante en ayudar a manejar sus estados de ánimo, mantenerse en la cima de tu juego mental, combate la fatiga, e incluso controlar su peso. Lee las etiquetas una vez más…, pero aquellas grasas líquidas a temperatura ambiente son candidatas a pertenecer a este grupo. Recomiendo especialmente el aceite de canola y de oliva.