Consejos Terapéuticos

Cómo evitar el anisakis

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El anisakis es un parásito que se encuentra en el intestino y las vísceras de los pescados  y que puede causar problemas estomacales. Para evitarlo debemos seguir unos consejos cuando preparemos pescado.

La enfermedad por Anisakis únicamente se puede contraer si se come pescado parasitado crudo o prácticamente crudo. Es necesario tomar pescado dos o tres veces a la semana, pero sin que el anisakis sea un problema, por ello debemos quitar las vísceras del pescado lo antes posible para que el parásito no migre hacia la carne.

El anisakis suele encontrarse especialmente en especies como la merluza, los boquerones y la pescadilla, aunque puede estar en otros. Cuando el pescado se cocina el tiempo suficiente no hay problema, pero si se toma crudo, en vinagre, poco cocinado o marinado aumenta el riesgo de  anisakis.

Pescado fresco y congelado

En el caso del pescado congelado no existe ningún problema, por lo que siempre que vayamos a preparar boquerones en vinagre, sushi, sashimi, pescado en salmuera, ahumado o marinado debemos dejarlo en el congelador de casa al menos una semana a un mínimo de -20 grados.

Si el pescado es fresco lo mejor es cocinarlo bastante tiempo, preferiblemente frito, a la plancha o al horno para que el anisakis, si lo hubiese, muriese. Por tanto podemos comer pescado fresco bien cocinado sin ningún riesgo para la salud, ya que estas formas de cocinar alcanzan los 60° C de temperatura en toda la pieza, lo que da total seguridad.

En el caso de los crustáceos como la langosta, el langostino o las gambas lo mejor es cocinarlos cocidos o a la plancha.

Por otra parte hay que señalar que algunas especies no tienen anisakis, como por ejemplo las ostras, los mejillones y las almejas, así como los que vienen en semiconservas y los pescados desecados salados (bacalao o mojama).