Consejos Terapéuticos

Cómo evitar la salmonella

Salmonella on Eggs

La salmonelosis es una enfermedad que se transmite a través de ciertos alimentos, como el huevo y el pollo, y que se puede prevenir siguiendo unos sencillos consejos.

Se trata de una infección de origen alimentario producida por unas bacterias denominadas salmonellas que se multiplican especialmente en los alimentos que se encuentran a temperatura ambiente.

Las personas que se contagian de salmonella sufren alteraciones gastrointestinales, como diarrea, dolor de barriga, náuseas, fiebre y vómitos. También puede causar deshidratación y bastante debilidad.

El alimento que más salmonelosis causa es el huevo, sobre todo si se toma crudo o poco hecho. Otros alimentos como el pollo y la carne picada si no están bien cocinados también pueden producir salmonelosis, así como las verduras contaminadas o que no están bien lavadas y los lácteos sin pasteurizar.

Prevención

Lo más importante para prevenir esta enfermedad es comprobar las fechas de caducidad y refrigerar los alimentos como la carne y los postres con crema o nata nada más comprarlos. También debemos lavarnos muy bien las manos cuando estemos preparando alimentos, sobre todo si están crudos. Además, debemos limpiar a fondo los utensilios y superficies que hayamos utilizado.

A la hora de cocinar no debemos dejar los alimentos medio crudos, sobre todo en el caso de las tortillas y la carne, que deben hacerse bien por dentro. Si nos sobra algún alimento como salsas o productos elaborados con huevo debemos meterlos en la nevera rápidamente y consumirlos en menos de 24 horas.

La temperatura ambiente es peligrosa porque la salmonella se reproduce más rápidamente. Asimismo debemos descongelar un alimento siempre en la nevera, separado de los otros productos y evitando que gotee sobre los demás. En el caso del huevo debemos procurar que no esté roto ni sucio y nunca debemos separar la yema y la clara con la cáscara.

Otra medida fundamental es no mezclar alimentos crudos y ya cocinados, es decir, no debemos poner en la nevera carne picada cruda y al lado huevos, ya que la cáscara de estos puede ser fuente de contagio.

También tenemos que lavar muy bien todas las verduras y frutas que vayamos a tomar. En caso de comer fuera de casa es mejor no pedir salsas elaboradas con huevo, aunque si son envasadas, como la mayonesa industrial, no hay problema. Además debemos comprobar que los bares y restaurantes mantienen sus productos perfectamente refrigerados y son frescos, y ante la duda mejor no arriesgarse.