Consejos Terapéuticos

Cómo incluir hongos en nuestra dieta

A veces a los  hongos  (también llamados setas) les tenemos un poco de temor. Hemos escuchado aquí y allá que existen hongos tóxicos y venenosos, y ya su sólo nombre da un poco de impresión al pretender incluirlos en nuestros alimentos.

Pero lo cierto es que ellos  son parte del mundo gastronómico, incluso de platos finos y selectos, ya que forman parte muchas recetas, algunas conocidas y otras muy exclusivas. En realidad es más hacia el otoño que las personas disfrutan de salir a recoger setas silvestres con el fin de utilizarlas en su cocina.

Pero es imprescindible enfatizar en un punto clave: no lo hagas solo o sola, a menos que tengas la certeza de ser capaz de reconocer muy bien las especies existentes, y distinguir  las comestibles respecto a las tóxicas.

En realidad no hay mucha bibliografía al respecto y no siempre encontramos fotos e imágenes claras. La forma de aprender es la más anigua del mundo: hacerlo al lado de alguien que sepa mucho, tenga experiencia y conocimiento suficiente y – por supuesto –  tenga la paciencia y disposición de aceptar “aprendices” a su lado.

Para que tengas una idea sólo en Europa, existen reconocidas alrededor de  2500 variedades diferentes de hongos; entre ellas tan sólo cien  son aptas para el consumo humano y entre ellas apenas 25 son las aceptadas en cuanto a sabor y aporte nutritivo.

Respecto a este punto, vale mencionar que son ricas en proteínas y que deben ser aportadas a los platos en cantidades moderadas, apenas como acompañamiento de otros alimentos. La buena noticia es que su aporte calórico no es significativo.

Imagen y fuente: jardineria