Frutas

Cómo manipular la fruta y la verdura

fresh fruits and vegetables in water on a white background

Siempre decimos que debemos tomar una cantidad adecuada de frutas y verduras para que nos aporten sus beneficios y nutrientes. Sin embargo debemos lavar y manipular bien estos alimentos antes de consumirlos para evitar posibles intoxicaciones.

Las frutas y verduras pueden contaminarse por el hecho de estar en contacto con la tierra y con el agua, al igual que durante el proceso de preparación y almacenamiento. Por eso es importante que ya desde la compra sigamos unas medidas, por ejemplo desechando aquellas piezas que estén dañadas o con marcas. En el caso de adquirir frutas y verduras previamente cortadas, debemos procurar que estén conservadas en neveras o rodeadas de hielo.

En casa

Es muy importante que tanto antes como después de preparar las frutas y las verduras nos lavemos bien las manos.

Antes de cortar o cocinar las frutas o las verduras debemos lavarlas muy bien bajo el agua del grifo. Incluso si vamos a quitar la piel conviene lavarlas para que las bacterias no pasen del cuchillo a la fruta o a la verdura. Después podemos pasar un papel de cocina para más seguridad.

En las frutas con la piel gruesa, como una sandía, podemos utilizar un cepillo para limpiarlas mejor. En otras frutas con piel, como las naranjas, conviene también lavarlas antes de pelarlas para eliminar las posibles bacterias de las grietas y que no lleguen a las manos o al cuchillo. En frutas con tallos, como las manzanas, las bacterias y la suciedad suelen concentrarse en el tallo, por lo que conviene cortarlo después de lavarlas.

Más consejos

Debemos cortar y tirar las partes de la fruta y la verdura que estén estropeadas, pasadas o con marcas.

Podemos dejar las frutas de menor tamaño, como las fresas, unos minutos  en remojo y escurrirlas después. Una vez peladas y cortadas, si no se consumen de forma inmediata, las frutas deben meterse en la nevera, siempre separadas de la carne y el pescado crudo.

En el mercado también encontramos frutas y verduras previamente cortadas, lavadas y envasadas, como las ensaladas. En el envase indicará que está lista para comer, por lo que no tenemos que lavarla de nuevo.