Trastorno Alimenticios

Consecuencias y efectos de la Ortorexia nerviosa

Inverted look.

Los trastornos alimenticios son temas delicados. Desde aquí procuramos mantenerles bien informados, acercar palabras tranquilizadoras, sostener una fuente de información confiable y permanente. Pero he de ser sincera para seguir -precisamente- mereciendo esa credibilidad que me has concedido en cada visita, en cada lectura: las consultas online no son suficientes.

Son muy útiles para recabar una primera información o visión muy general de cada tema, pero es imprescindible consultar un profesional, que además de amplio conocimiento tenga contacto directo con cada paciente y le conozca en sus especificidades y contexto de vida.

Hecha estas salvedades, vamos ahora sí al tema central de hoy. Como siempre es un placer seguir aportándote elementos sobre este tema.

Efectos de la ortorexia

Además de los efectos físicos de la ortorexia, también puede haber un serio impacto social para este trastorno. A los ortoréxicos les puede resultar difícil (o incluso rechazar) a comer en los restaurantes, ya que no pueden controlar como lo hacen habitualmente (con conductas casi obsesivas), y no soportan no tener idea de lo que está pasando allí, en su plato comida.

Preguntas como “¿sabes lo que hay en eso?” llegan tener un profundo efecto en aquellos que sufren de esta enfermedad a tal punto de evitar o directamente no  asistir a cenas o celebraciones fuera de casa, aún con familia y amigos con el fin de tener todo el control a la vez que evitar preguntas y comentarios.

No más salidas sociales

Porque la mayoría de salidas sociales implican el disfrute de la comida y la bebida, es que lo más sencillo para los ortoréxicos es disminuir las ofertas para participar, simplemente porque sólo pueden comer una pequeña variedad de alimentos de todos modos.

La ortorexia es un problema de salud grave, sobre todo cuando la vida comienza a girar en torno a la elección de alimentos y tratar de lograr la dieta perfecta. Es común que los ortoréxicos tiendan a castigarse severamente por haber “caído de la carreta” (por así decirlo) y de algún mínimo modo se hayan alejado de su régimen rígido comida saludable. Los castigos pueden tomar la forma de la restricción alimenticia adicional, o hacen ejercicio en exceso.