Consejos Terapéuticos

Cuida tu salud con una adecuada alimentación y nutrición

Depositphotos_5451368_xs

Diferentes estudios han confirmado desde hace años la importancia una alimentación adecuada, ya que influye en gran medida en nuestro estado de salud y esperanza de vida. Seguir una buena alimentación y nutrición implica que debemos conocer en la medida de lo posible la composición de los alimentos, decantándonos por los que tengan un mayor poder nutritivo al tiempo que no nos aporten una ingesta excesiva de grasas y azúcares. Todos los alimentos nos proporcionan nutrientes, unas sustancias que el organismo necesita para realizar una serie de funciones y mantener nuestra salud.

Nutrientes

Los carbohidratos nos aportan energía y su origen es vegetal, por ello podemos tomarlos si consumimos cereales, pan, arroz y patatas.

El azúcar también es un hidrato de carbono, pero debemos evitarla si padecemos diabetes o queremos controlar nuestro peso. En el mercado existen productos que se caracterizan por no aportar casi calorías y no subir el nivel de glucosa en la sangre. La nutrición y los alimentos con el mínimo de azúcares siempre son aconsejables.

Las proteínas son necesarias para el crecimiento y la reparación de los daños en el cuerpo. Las podemos encontrar en la carne, el pescado, los huevos, el queso y ciertas legumbres como las lentejas.

Los lípidos o grasas también son fuente de energía y están presentes en carnes, leche, mantequilla, queso, aceites vegetales, frutos secos, etc.

Las vitaminas son esenciales para el organismo y se encuentran sobre todo en frutas y verduras, así como en alimentos de origen animal.

Los minerales forman parte de los tejidos del organismo y participan en diferentes procesos. Los más conocidos son el calcio y el hierro. Los podemos obtener de los alimentos de origen animal.

La fibra mejora el tránsito intestinal y se encuentra en alimentos vegetales, frutas y legumbres.

Consejos para una buena alimentación

Lo ideal es seguir una serie de pautas para que ganemos en salud. Como hemos dicho conviene que la comida sea variada, procurando que el consumo de grasas sea inferior al 30%, y que de ellas sólo el 5% sean saturadas, ya que son las más dañinas para la salud. Cocinaremos preferentemente con aceite de oliva.

Debemos realizar entre cuatro y cinco comidas al día y no olvidarnos de desayunar, ya que un buen desayuno es fundamental, sobre todo si se compone de lácteos, cereales o pan y alguna fruta.

Además, tenemos que incrementar la ingesta de frutas y verduras, así como el consumo de pescado, reduciendo las carnes rojas y la sal. En cuanto a los líquidos, debemos beber al menos dos litros de agua al día y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.