Consejos Terapéuticos

Cuidado con las calorías ocultas

fries in paper wrapper

Muchas veces pensamos que estamos comiendo de forma saludable y no es así. Ciertos alimentos son ricos en azúcares y grasas que debemos evitar si queremos que nuestra dieta sea equilibrada y sana.

En general los lácteos son ricos en grasas, por eso es mejor elegirlos desnatados o poco grasos y en el caso de la leche y los yogures tomarlos sin añadirles azúcar.

En cuanto la bollería, sólo debemos consumirla de forma ocasional y no para desayunar o merendar. Un cupcake puede contener hasta 700 calorías, una barbaridad. Si nos apetece algo dulce es preferible comer algo de fruta que además nos aporta minerales y vitaminas.

Es importante no mezclar la pasta con alimentos muy calóricos como las salsas procesadas. Siempre podemos preparar una salsa casera de tomate y otras verduras y añadir un poco de atún o carne picada, evitando el queso muy graso o la nata.

Para aliñar la ensalada sólo debemos utilizar aceite de oliva en cantidad moderada, incluso yogur o un poco de mostaza, la cual contiene muy pocas calorías  y aporta mucho sabor.

En cuanto a las patatas fritas son muy calóricas. Además, las congeladas o las que sirven los restaurantes de comida rápida tienen muchas grasas perjudiciales.

Otros productos muy calóricos y grasos son las chucherías, las palomitas y los snacks, mejor tomar un puñado de frutos secos o un par de cuadraditos de chocolate lo más puro posible.

Además debemos evitar en lo posible la comida procesada, como las conservas, los congelados y los embutidos porque suelen contener muchas grasas, aditivos y azúcares que se utilizan para conseguir un mejor sabor.

Y por último, de nada nos sirve seleccionar buenos alimentos si después tomamos refrescos o zumos artificiales que aportan muchos azucares, de hecho un vaso de estas bebidas puede contener más de 100 calorías. Por eso lo mejor siempre es beber agua o una infusión. El alcohol también aporta muchas calorías, por eso se debe tomar siempre de forma moderada.