Consejos Terapéuticos

Desayunar como reyes, almorzar como príncipes y cenar como mendigos

pancakes with jam

 Como bien lo indica este antiguo proverbio, que hoy sirve de título para el presente artículo, nuestra comida más completa debería ser la primera que ingerimos durante el día y no la última como sucede  al menos aquí en Argentina.Suena el despertador, levantarse temprano cuesta horrores,  por lo cual mientras nos arreglamos en tiempo record hay que agradecerle al cielo si llegamos a tomar una infusión (generalmente café para despabilarse)  y a comer una tostada.

Primer error ya que durante la mañana nuestro organismo se pone en funcionamiento y  sólo un desayuno completo le proporcionará la energía que necesita.Al mediodía el almuerzo es ligero por dos factores: disponemos de poco tiempo y si nos llega a dar sueño la tarde se nos hace interminable. Por la tarde picamos algo dulce o salado.

Durante la cena  en casa ingerimos lo que seguramente será la comida más abundante del día para gastar las calorías ingeridas ¿Durmiendo? Sí, segundo y grave error.

En conclusión a pesar de que en nuestra sociedad actual vivamos contrarreloj deberíamos intentar cambiar nuestros hábitos alimenticios en forma progresiva. Si logramos que  nuestro  desayuno  sea la comida más importante de nuestra jornada y limitamos nuestra cena a una sopa en invierno o una ensalada en verano, nuestro metabolismo nos lo va a agradecer.