Trastorno Alimenticios

Diabulimia, Permarexia y Drunkorexia

Woman in depression, drinking alcohol (vodka)

Esto de los trastornos alimenticios es cosa seria. Lamentablemente cuesta creer que desde el extremo de disfrutar sanamente de alimentos deliciosos, hasta el hecho de que su consumo signifique trastornos difíciles de curar, haya tantos matices diferentes.

Los trastornos alimenticios o trastornos alimentarios van más allá de las tristemente célebres bulimia y anorexia. Hace pocos días hablamos de la ortorexia nerviosa, uno de los trastornos más difíciles de diagnosticar porque lo separa una delgada línea de lo que podríamos llamar conciencia de alimentación saludable.

Precisamente, hoy dedicamos este post a aprender sobre otros tres problemas no tan conocidos: la Diabulimia, la Permarexia y la Drunkorexia

¿Qué es la Drunkorexia?

Si sabes inglés, ya estás por deducir alguna pista: drunk significa “borracho“. Se trata de un trastorno cuya incidencia es notoria especialmente con mayor mayor frecuencia en jóvenes del sexo femenino. El punto clave es que como muchas, persiguen el objetivo de mantenerse delgadas, y por ello “ahorran calorías” evitando consumir alimentos en el día, para tener calorías libres para consumir en forma de beber alcohol.

¿Qué es la Permarexia?

Es casi una obsesión que resulta transversal a las 24 hs del día del individuo que la padece. Hablamos de aquellas personas que están  todo el tiempo  haciendo dieta y modificando su vida entera en función de ello. Creen que todo aquello que consumen, engorda. Son fanáticos de las dietas que se publican en  Internet. Rara vez consultan un nutrionista y se jactan de conocer a la perfección cuántas  calorías que aporta cada alimento.

¿Qué es la Diabulimia?

Es muy específica: se trata de pacientes con diabetes tipo 1 que, por la obsesión a bajar de peso, no se aplican todas las dosis de insulina que necesitan; sin esa   insulina inyectada, los niveles de azúcar en sangre aumentan de manera tal que las células no pueden tomar la glucosa necesaria y el cuerpo, en un intento por disminuir el azúcar en sangre, la elimina a través de la orina.