Frutas

El coco

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Esta fruta es famosísima gracias a la incalculable cantidad de películas que la utilizan como la salvación de algún náufrago por su gran contenido de agua y leche de coco en alguna isla desierta. Sin embargo, y aunque parezca no tener muchos más usos que ese, a continuación haremos un repaso acerca de varios aspectos de este alimento que son desconocidos.

La fruta, a la que comúnmente se llama coco procede de la palmera del cocotero, la más cultivada a nivel mundial, especialmente en las islas tropicales del océano pacífico, de donde realmente es originaria, aunque en los últimos tiempos su cultivo se ha extendido abarcando nuevos sitios como América Central y el norte de África, similares en su clima a los de origen. Los mercados más consumistas de coco en todas sus variedades son el asiático, europeo y norteamericano.

En cuanto a la composición de la fruta en sí, se destacan las dos cáscaras que recubren el centro, donde se encuentran los líquidos. La externa es fibrosa, de color marrón o verde y la interior es la que recubre la pulpa, de color blanco y la que posee el olor al que normalmente se asocia al coco.

Entre los tipos de coco, se destacan tres: el gigante, el enano y el híbrido. El primero de ellos se emplea para las producciones a gran escala, como la de aceite. Su sabor no es tan dulce como el de los otros, aunque sí reserva una gran cantidad de líquido. El enano es el utilizado fundamentalmente para la producción de bebidas, gracias a su exquisito sabor. Por último, hay que remarcar al híbrido, que es el mejor en cuanto a sus prestaciones aunque también el menos cultivado.