Grasas

Entendiendo mejor a las Grasas

Olive Oil

El enfrentamiento clásico, pasa por un enfoque que compartíamos hace unos días, bajo el título grasas buenas vs. grasas malas. Pero hay que detenerse un poco…, no todo es en blanco y negro en esta vida, de modo que comencemos por algunos conceptos básicos

¿Cómo se clasifican?

Hay cuatro tipos principales de grasas:

  •      Las grasas monoinsaturadas
  •      Las grasas poliinsaturadas
  •      Las grasas saturadas
  •      Las grasas trans

¿Buenas y malas?

Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas son conocidas como las “grasas buenas” porque el cuerpo realmente las necesita y son buenas para el corazón, el colesterol, y tu  salud en general.

Grasas buenas

Sin rodeos, toma nota que propongo una lista:

  • El aceite de oliva
  • El aceite de canola
  • El aceite de girasol
  • El aceite de cacahuete
  • El aceite de sésamo
  • Los aguacates o paltas
  • Las olivas o aceitunas
  • La mayoría de los frutos secos (almendras, cacahuetes, nueces de macadamia, avellanas, nueces comunes, castañas de cajú)
  • Mantequilla de cacahuete

En menor medida, también son buenos…

  • El aceite de soja
  • El aceite de maíz
  • El aceite de cártamo
  • El aceite de girasol, sésamo y semillas de calabaza
  • Los pescados grasos (salmón, atún, caballa, arenque, trucha, sardinas)
  • La leche de soja
  • El Tofu

¿Qué hay de las otras grasas?

Las grasas saturadas y las grasas trans son conocidas como las “grasas malas”, ya que aumentan el riesgo de enfermedad y elevar el colesterol. Son aquellas que tienden a ser sólidas a temperatura ambiente (por ejemplo mantequilla o margarina en barra tradicional). Pero no quiere decir que sean malas en sí mismas o no aptas para el consumo: el significado real del  término alude a la precaución de no consumirlas en exceso.