Trastorno Alimenticios

Fibrosis quística y nutrición (I)

niños

La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria que afecta los sistemas respiratorio y digestivo. Una consecuencia de las más notorias, es que hace que los niños enfermos padezcan una alteración de  la función normal de las células epiteliales, en particular, las células que componen las glándulas sudoríparas de la piel y que también recubren los conductos de los pulmones, el hígado, el páncreas y los sistemas digestivo y reproductivo.

Un defecto en estas células, provoca problemas con el equilibrio de sal y agua en el cuerpo, que desencadena una serie de disfunciones complejas, por ejemplo: lo que lleva a producir mucosidad espesa, que obstruye los pulmones, preparando el escenario “ideal” para las infecciones y otros problemas respiratorios.

En los niños con FQ, este moco también puede impedir la absorción normal de nutrientes y las grasas en el intestino, dando lugar a una mala digestión, crecimiento lento, dificultad para ganar peso, deficientes  movimientos del intestino, intestino perezoso y una disminución de la capacidad para combatir las infecciones.

En el momento del diagnóstico, la mayoría de los pacientes tienen una enfermedad llamada insuficiencia pancreática, lo que significa que las enzimas creadas en el páncreas (capaces de digerir la grasa, almidón y proteínas) no están debidamente “aprobadas” en los intestinos. Esto causa problemas en la absorción de las cantidades necesarias de varios nutrientes importantes.

El alivio de mucho de estos problemas…, puede venir por el lado de la nutrición. Te invito a ver cómo, a partir de nuestro próximo post.