Frutas

¿Qué son las frutas confitadas?

candied fruit

Las frutas confitadas o escarchadas son el resultado de una forma de conservación de la fruta que se utiliza desde hace siglos, obteniendo unos alimentos dulces de colores y texturas únicas que los amantes del dulce adoran, sobre todo en estas fechas.

Cómo se confita la fruta

Para confitar la fruta, una tarea sencilla pero muy laboriosa, se debe realizar un proceso donde se debe sustituir una parte del agua que contiene esta fruta por azúcar, razón por la cual cuando la probamos notamos su densa textura.

En el caso de querer confitar cortezas de cítricos en casa debemos comprar frutas que provengan de cultivos biológicos para evitar los pesticidas. Es importante también que rasquemos bien el interior de las cortezas con el objetivo de que no estén muy amargas. En todo caso se deben elegir frutas de calidad, muy frescas y maduras.

En general se suelen utilizar frutas muy sabrosas, ya que durante el proceso de confitado pierden parte de su sabor. Las variedades que más se utilizan para elaborar fruta confitada son las cerezas, las naranjas, los albaricoques, los higos, los dátiles, las piñas, los melocotones, las peras y las manzanas.

Las frutas confitadas se pueden utilizar para adornar un pastel, hacer bizcochos o en rellenos de carnes, como en el caso del pavo.

Conservación de la fruta confitada

Podemos conservar las frutas confitadas, si no le hemos puesto azúcar glas por encima, en su propio almíbar. Las frutas confitadas pueden durar varios años en buen estado sin necesidad de medidas de conservación adicionales.

Sin lugar a dudas es mejor tomar fruta fresca, aunque en estas fechas podemos darnos un pequeño capricho y tomar algún día frutas confitadas, pero siempre con moderación. Las personas con sobrepeso, obesidad o diabetes no deben tomar estas frutas, ya que contienen una gran cantidad de azúcar y son muy calóricas.