Frutas

Frutos secos: La castaña

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Hoy le toca el turno a la castaña, presente a partir de octubre en nuestra mesa también nos aporta una serie de nutrientes muy interesantes para nuestro organismo.

De la familia de las Fagáceas suelen requerir un clima templado pero húmedo para su cultivo. Son los frutos menos calóricos de todos cuanto nos podemos comer. Curiosamente se parecen mucho en propiedades nutritivas a los cereales.

Original de Asia Menor se ha extendido su cultivo por diversos países. A la zona mediterránea no llegó la castaña hasta el siglo X. Hoy en día crecen de manera espontánea en varios países europeos y asiáticos.

El 50% de su contenido es agua, también contienen hidratos de carbono, muchísima fibra y muy pocas calorías. Ricas en vitaminas B3 y E son también una fuente de Fósforo, Magnesio, Calcio, Potasio, y Hierro. El ácido Fólico y el antioxidante son también propiedades de la castaña.

Mejoran el estrés, la depresión, para las embarazadas es un gran aliado por ayudar a la formación del feto y posteriormente a la lactancia. También ayuda con problemas cardiovasculares y degenerativos. Fomentan la memoria, protegen la próstata, evitan la anemia, son tónicas y reconstituyentes, mejoran las varices y se le ha encontrado un valor anticancerígeno.

Potente medicina que nos puede ayudar a mejorar muchísimo nuestra salud. A nivel de recetas es famoso el puré de castañas gallego. Se cuece la castaña en leche y se hace el puré. También se pueden comer glaseadas, marrón glacé, en licor o en infusión. De lo mejor que nos ofrece la naturaleza para que cuidemos de nuestro cuerpo.