Hidratos

Hidratos de carbono, contenido y beneficios

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Hemos hablado en alguna ocasión de los Hidratos de Carbono, que si hay que combinarlos, que si son importantes, que si no conviene ingerirlos demasiado. Veamos si esto es cierto o no.

Los hidratos de Carbono o glúcidos están compuestos por Carbono, Hidrógeno y Oxígeno. Su función es darle energía al cuerpo, son como el combustible que necesitamos para movernos y recuperar la energía que gastamos.

Igualmente la combustión es la más limpia por lo tanto no quedan residuos en el organismo de la misma. El cerebro sólo usa glúcidos para funcionar, evitar los residuos es altamente importante ya que, por ejemplo, la quema de proteínas produce amoníaco algo altamente perjudicial para el cuerpo.

Los glúcidos pueden ser féculas o almidones. Antes de digerir este tipo de Hidratos necesitamos someterlos a un tratamiento como la cocción o la fritura, este acto facilitará la digestión y la posterior absorción del cuerpo de esta energía.

Azúcares. La maltosa o la lactosa son los más comunes. La lactosa es la sustancia que tiene azúcar dentro de la leche. Necesitamos de una enzima especial denominada lactasa que sólo actúa en periodos de lactancia. Posteriormente es el intestino el encargado de separar la lactosa de la leche. De aquí que muchas personas no toleren la ingesta de este alimento.

Fibra, es el tercer y último grupo de Hidratos. Controla el nivel de glucosa en sangre (de ahí que sea fundamental en el tratamiento de la diabetes) y al contrario que con las féculas no hay que cocinar las verduras con fibra ya que pierden este hidrato en la cocción.

Todos estos hidratos se transforman en glucógeno que viene a ser como el depósito de energía que tenemos en el cuerpo para ir tirando del mismo. Como máximo se puede almacenar 100 gramos de glucógeno en el hígado y 200 gramos en los músculos. Al sobrepasar esta cifra el cuerpo convierte el exceso en grasa.

En torno al 55% de la dieta debe ser de hidratos de carbono, de ahí la recomendación de desayunar siempre algo de pan, leche y frutas. Más que nada para recuperar la energía perdida y afrontar el arranque del cuerpo lo mejor posible.

Fuente: Uned.

Imagen: Gastronomía vasca.