Verduras

Hierbas y especias: una opción muy sana para dar sabor

Depositphotos_3362581_l

Las especias se utilizan desde hace cientos de años en la cocina para conservar y sazonar diferentes alimentos. Se trata de sustancias aromáticas vegetales que aportan diferentes sabores y que se pueden adquirir enteras o molidas.

Gran parte de las especias proceden de Oriente y eran muy caras en la antigüedad. Además de para dar sabor, se utilizaban para conservar los alimentos y disimular el olor de la comida que empezaba a estar en mal estado. En la actualidad también se utilizan para decorar los platos.

Entre las especias y las hierbas aromáticas más utilizadas se encuentran el  azafrán, que aporta color y sigue siendo de los más caros del mundo, la canela, el anís, la hierbabuena, el comino, el tomillo, la nuez moscada, la mostaza, el pimentón, la pimienta, el clavo, el sésamo, el cardamomo, el perejil, el romero, la albahaca, el orégano, el cilantro, el laurel, el hinojo, etc.

Al contrario que otros productos, como la nata, las salsas procesadas o la mantequilla, las hierbas aromáticas y las especias respetan al alimento, no aportan casi calorías, realzan su sabor y olor y les añaden sales minerales y vitaminas.

Y además…

Además algunas de ellas mejoran la digestión, como el tomillo y el romero o reducen las flatulencias, como el laurel y el hinojo. Las personas con problemas de estómago deben tener cuidado con la pimienta porque puede producirles molestias.

Las especias y las hierbas aromáticas se utilizan en los platos de pasta, los arroces, las salsas, las carnes, los pescados, las ensaladas e incluso en los postres.

En la cocina podemos conservar las especias en la nevera o en un tarro hermético para mantener todo su sabor, aunque si son frescas es mejor que las mantengamos en la nevera bien envueltas. Si las compramos en botes se deben mantener alejadas de la luz y de la humedad.