Proteinas

Jamón de York, un embutido ligero

Rolled Ham

El jamón de York, también conocido como jamón cocido, es uno de los alimentos más consumidos en el mundo por su sabor y versatilidad en la cocina. Veamos qué características y propiedades tiene esta carne magra procedente del cerdo.

Características del jamón de York

En la elaboración de este embutido no se incluyen grasas adicionales, de hecho son piezas de carne magra a las que se añaden otros ingredientes como sal, agua, almidones o féculas y aditivos autorizados. Es importante elegir un jamón de clase extra para que nos aporte todos los nutrientes y evitemos aditivos innecesarios.

El jamón de York se puede tomar de mil formas, en bocadillos, pasteles, ensaladas, pastas, tortillas, empanadas…

Propiedades

En las personas mayores y los niños es un producto que puede incrementar su consumo de proteínas de alto valor biológico y de hierro. El jamón de York también nos aporta zinc, potasio, fósforo y magnesio, muy necesarios para el organismo. Asimismo tiene vitaminas del grupo B que benefician al sistema inmunológico. Su nivel de grasas es bajo, por lo que las personas que están a dieta pueden tomarlo.

El jamón cocido se recomienda en casos de problemas gastrointestinales puesto que es fácil de digerir.

Por el contrario deben tener precaución las personas con problemas de hipertensión, ya que su contenido en sal es elevado, aunque podemos comprar jamón cocido sin sal o con bajo contenido de cloruro sódico.

Además el jamón de York contiene colesterol y grasas saturadas, aunque en menor medida que otros embutidos, por lo que sí que se aconseja siempre y cuando no tengamos el colesterol demasiado alto.

Compra y conservación

A la hora de la compra debemos elegir uno con varias vetas de grasa y con un color menos fuerte y rosado, ya que será más sano que uno con un color rosado intenso. Lo podemos mantener entre tres y cuatro días en la nevera siempre que esté bien envuelto y sin contacto con el aire.