Consejos Terapéuticos

La importancia de un buen desayuno

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Todos conocemos la importancia de un buen desayuno. Luego del ayuno nocturno, las carencias de los nutrientes existentes en los alimentos como las proteínas, vitaminas y minerales, pueden llegar a ocasionar severos trastornos. Un saludable desayuno es el que nos proporciona aproximadamente la cuarta parte de las calorías que consumimos en todo el día. Lo ideal es dedicarle veinte minutos como mínimo al desayuno y disfrutarlo cómodo, sentado y preferiblemente acompañado.

Un completo desayuno colabora para alcanzar índices más elevados de la mayor parte de los nutrientes que el organismo necesita en el transcurso del día. Las personas que desayunan correctamente tienden a ingerir dietas con menos grasas y más ricas en fibras, vitaminas e hidratos de carbono.

También es importante para el rendimiento físico e intelectual. Si no se ingieren alimentos en la mañana, el organismo pondrá en funcionamiento una serie de mecanismos para llegar a los niveles de glucosa en sangre indispensables. Estas variaciones en las hormonas pueden variar o condicionar las conductas y también influir de forma negativa en todo el rendimiento físico. La ingestión de cereales con altos índices de fibras reducen las fatigas.

El hábito de no desayunar o realizarlo de manera deficiente beneficia la aparición de la obesidad. La grasa corporal se reduce al acrecentar los porcentajes de calorías en el desayuno. Además, la acción de dividir las calorías diarias en cuatro o cinco etapas evita sobrecargar las comidas y permite una mejor adjudicación de la energía en el día. Un adecuado desayuno, nos evitará del clásico “picoteo” entre horas, algo fundamental para el control del peso.