Grasas

La mermelada

Jam in a glass jar

A simple vista, y al recorrer las góndolas de los supermercados, las distintas mermeladas y jaleas presentan pocas variedades entre sí. Sus ingredientes parecieran ser los mismos, y por eso es conveniente estar atento a qué tipo de dulce escogemos para nuestro consumo.

Uno de los detalles más importantes a tener en cuenta al momento de elegir, es que las mermeladas, incluso aquellas que aseguran no contener azúcar, suponen un aporte importante de calorías para el organismo, por lo es necesario tomar recaudos si lo que buscamos es una alimentación adecuada.

Las mermeladas se producen con dos ingredientes principales: azúcar y fruta. La primera funciona como conservante, se añade en grandes cantidades y por ello la mermerlada puede convirse en un claro enemigo de nuestra salud si la consumimos desproporcionadamente.

Además de las mermeladas tradicionales producidas con sacarosa, existen mermeladas hechas con fructosa, que si bien no alteran el sabor dulce del producto, disminuyen importantamente su nivel de azúcar, lo que las convierte en un alimento aceptable para las dieta de personas que sufren enfermedades relacionadas con el nivel de azúcar en el organismo, como la diabetes.