Verduras

Las judías verdes siempre presentes en la dieta

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La judía verde es una verdura procedente de América cuyo consumo y cultivo se ha expandido por casi todo el mundo. Podemos preparar las judías verdes cocidas o salteadas, como ingrediente en ensaladas de patatas, como guarnición de carnes y pescados, con jamón serrano…

Propiedades de las judías verdes

Las judías nos aportan bastante fibra que mejora el tránsito intestinal. Además apenas contienen calorías, siendo ideales en caso de que estemos a dieta o queramos seguir una alimentación saludable. También contienen magnesio, fósforo, vitaminas A y C con acción antioxidante y folatos, todos ellos necesarios para el organismo.

Las judías verdes contienen una elevada concentración de carotenoides, los cuales ejercen una acción antioxidante que previene el envejecimiento celular y protege el organismo de los radicales libres, aumentando asimismo el buen funcionamiento del sistema inmunitario.

Su bajo contenido en sodio y su aporte de potasio las convierte en una verdura depurativa y diurética que favorece la eliminación de líquidos. Por ello es recomendable para aquellas personas con problemas de hipertensión y gota.

La judía verde contiene más de un 90% de agua, por lo que ayuda a que el organismo esté hidratado correctamente.

Compra y consumo

Podemos encontrar judías verdes todo el año, aunque el mejor momento para consumirlas es en primavera y verano.

En el mercado debemos escoger las judías verdes con un color vivo y cuyas semillas no estén marcadas, ya que en dicho caso serán demasiado fibrosas. Deben estar crujientes al partirlas por la mitad, ya que si estuviesen blandas habrían perdido muchos de sus nutrientes.

En casa podemos meter las judías verdes en una bolsa de plástico agujereada y colocarlas en la parte menos fría del frigorífico para que conserven todas sus propiedades durante unos cinco días. Aunque lo mejor es que una vez compradas las consumamos rápidamente para aprovechar al máximo sus beneficios.