Verduras

Lechuga, tómala cada día

lettuce

La lechuga es una verdura fresca y crujiente originaria de Asia que destaca por sus propiedades beneficiosas y por su bajo aporte calórico. La lechuga posee un alto contenido en agua, de hecho una  ración aporta menos de quince calorías al organismo, siempre y cuando no la aderecemos con aceite u otras salsas. Si lo hacemos debemos utilizar con mesura los aderezos para que no se convierta en un plato calórico y pesado.

Por qué comer lechuga

Es una verdura perfecta a la hora de controlar el peso, ya que su contenido en hidratos de carbono y grasa es muy reducido.

La lechuga es un alimento rico en fibra, muy recomendada para reducir las enfermedades cardiacas, la diabetes y sobre todo para mejorar el tránsito intestinal.

Su contenido en vitamina C le aporta una acción antioxidante muy recomendable para nuestro organismo. También posee vitamina K, que mejora la coagulación de la sangre, y potasio, perfecto para conservar la fuerza muscular.

La lechuga contiene fósforo y calcio que nos ayudan a prevenir la osteoporosis, por lo que se recomienda especialmente a la gente más mayor.

Propiedades

La lechuga ejerce un efecto diurético que reduce la retención de líquidos, mejorando además la hipertensión arterial y reduciendo la incidencia de cálculos renales.

Asimismo reduce el colesterol y mejora la circulación en general. También se ha demostrado que ejerce un efecto calmante y nos ayuda a conciliar mejor el sueño.

Cómo tomarla

La podemos tomar en ensalada, como acompañamiento en bocadillos y de guarnición.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la lechuga sea fresca, lavándola muy bien antes de consumirla, ya que ha estado en contacto directo con la tierra.

A continuación podemos echarle un poco de sal y aceite de oliva y acompañarla de tomate, olivas, cebolla, etc.