Hidratos

Los cacahuetes

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Si uno habla del Arachis hipogea, nadie entenderá de qué lo hace, pero si lo nombramos como cacahuate, cacahuete o maní, como es conocido en todo el mundo, rápidamente lo asociamos a este fruto que sirve de tentempié antes de alguna comida más formal, y que se estila acompañar con cerveza, combinación que realmente no trae muchos beneficios al organismo pero tiene gran aceptación en el mundo occidental.

El cacahuate crece una vez por año y es de la misma familia que los guisantes o las arvejas entre otros. Su mayor territorio de cultivo estuvo en un principio en América, y está formado por una cáscara áspera que generalmente contiene dos de los frutos secos que se consumen. El comienzo de su intromisión en las dietas de los pueblos aborígenes originarios de aquel continente está datado según los especialistas en alrededor de hace 5.000 años, y de ellos dieron cuenta en su momento los colonizadores españoles.

Gracias a la globalización, la producción de maníes creció tanto que ya es cultivado a gran escala en países como China o la india, e incluso en diferentes regiones de Europa y África. Esto se debe, como ya mencionamos, a su inclusión en la gastronomía de diferentes países, pero también debemos tener en cuenta que las cáscaras se utilizan como componente de algunos tipos de combustibles.

En Asia sobretodo, es muy común el aceite de cacahuate, mientras que en África se trata de uno de los alimentos más consumidos desde hace algún tiempo; mientras que a nivel mundial se ha extendido también la mantequilla de maní. En Sudamérica, por su parte, suele consumirse tostado, acaramelado e incluso recubierto de chocolate.

Fuente: Wikipedia