Hidratos

Los cereales… mejor si son integrales

Whole grains

Los cereales son una parte muy importante de la dieta, aunque deberíamos tomarlos integrales para aprovechar al máximo sus beneficios.

Los cereales han formado parte de la dieta desde la antigüedad, sobre todo el arroz, el trigo, el maíz, la avena y el centeno. Los cereales integrales contienen las tres partes comestibles y nutritivas del cereal, por lo que es mucho más completo. A los cereales refinados se les quitan las partes exteriores del grano, el germen y el salvado.

Deberíamos tomar unos 50 gramos al día de cereales integrales, lo que supone más o menos una tostada mediana o dos cucharadas de arroz integral.

Los cereales integrales son muy sanos porque disminuyen la probabilidad de sufrir enfermedades cardiacas, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer, sobre todo el de colon.

Los cereales integrales contienen vitamina E, vitaminas del grupo B, selenio, zinc, cobre, hierro, magnesio y fósforo. Los cereales integrales también son ricos en fibra y en hidratos de carbono de absorción lenta, por lo que nos ayudan a sentirnos saciados y por tanto a controlar el peso, aunque el número de calorías que aportan es bastante similar a los cereales refinados.

Una buena opción para incrementar el consumo de este alimento es tomar cereales integrales por la mañana mezclados con leche o yogur. También podemos tomar en el desayuno un poco de pan integral con aceite de oliva o preparar platos con arroz y pasta integral acompañados de verduras o proteína. De hecho los cereales integrales están más sabrosos que los refinados y es fácil acostumbrarse a su sabor.

La mejor forma de saber si los cereales son integrales es consultar la etiqueta y buscar la palabra integral. No debemos fiarnos del color porque muchas veces le añaden productos para oscurecerlos y parecer integrales cuando no lo son.