Lacteos

Los lácteos en nuestra vida

Drinking Nutritious Milk

Con frecuencia decimos “tendría que tomar más leche…” y por allí nos quedamos, pensando en que sólo debemos cuidar el tema de las Proteínas, y la importancia de incluirlas en nuestra dieta. Pero nuestro organismo es un todo complejo que necesita ser atendido desde muchos ángulos. Con frecuencia entre las consultas on line más frecuentes que recibimos, reaparece el tema de los lácteos.

Por ello entiendo oportuno, dedicar espacio a estos riquísimos alimentos, verdadera fuente de salud…

Los hábitos antiguos

Ciento por ciento en desuso en la mayoría de los hogares…, tenían una premisa interesante: recordarás que muchos de nosotros crecimos bebiendo leche en cada comida. A diferencia de hoy, los refrescos estaban reservado para los cumpleaños o celebraciones especiales.

Es posible que ya no tienes un vaso de leche fría con cada comida, pero nuestras mamás tenían razón en una cosa: los productos lácteos ofrecen una recompensa de beneficios para la salud y hoy agregamos que sólo hay que  asegurarse de elegirlos  con poca grasa en cada ocasión.

¿Cómo hacemos hoy?

Nos encantan… pero las estadísticas muestran que mientras el consumo de la mayoría en términos de leche entera y mantequilla ha ido disminuyendo, el queso y los helados están en aumento.

La buena noticia es que las tiendas ofrecen cada vez más variedad de láctos con adiciones o disminuciones según nuestras necesidades y preferencias. Entre las adiciones más comunes, se cuenta el Omega 3 y entre las disminuciones más frecuentes y demandadas, por supuesto señalo las leches desnatadas.

Lo malo y lo bueno

Un estudio reciente demostró que las porciones de los productos lácteos que los adultos más consumen, cuentan con un mayor porcentaje de calorías totales provenientes de la grasa saturada, lo que definitivamente no es una buena cosa.

Pero la otra cara de la historia es que la ingesta de muchos nutrientes esenciales, como la proteína, calcio, magnesio, ácido fólico, B1, B2, B6, B12, y vitaminas A, D y E, quedan netamente garantizadas a través del consumo de lácteos.

¿Cuál es el reto?

Entonces, ¿cómo conseguir todos los nutrientes grandes de productos lácteos sin los inconvenientes? Los lácteos bajos en grasa son la respuesta: a medida que disminuye la grasa en los productos lácteos, se reducen las calorías, las  grasas saturadas y colesterol, mientras que las proteínas, el calcio, y la mayoría de otras vitaminas y minerales siguen siendo altos.