Consejos Terapéuticos

Más sabor con menos sal

Tasty fish fillet

El exceso de sal no es nada bueno, sobre todo para aquellas personas con problemas de hipertensión o retención de líquidos. Veamos cómo preparar alimentos con poca sal y mucho sabor.

A la hora de la compra debemos evitar los alimentos procesados o precocinados. Además en casa debemos probar la comida antes de añadirle sal, ya que a veces no es necesario. Tampoco tenemos que sacar el salero a la mesa para evitar utilizarlo sin darnos cuenta.

En lugar de sal podemos añadir diferentes hierbas aromáticas y especias a los platos, sobre todo a las carnes y a los pescados, así como a las pastas. Por ello podemos utilizar pimienta, orégano, salvia o albahaca para ganar en sabor.

El limón, rico en antioxidantes, combina muy bien con los pescados blancos y las aves como el pollo, por lo que es una opción saludable y rica. También es posible añadir vinagre, que incluso está disponible aromatizado con hierbas. Lo podemos utilizar en aliños de ensaladas, salsas, verduras y pescados a la plancha.

El aceite de oliva, sobre todo el virgen extra, también aportará mucho sabor a la comida sin necesidad de utilizar sal.

El ajo, muy utilizado en la dieta mediterránea, además de beneficioso nos aportará mucho sabor a la mayoría de los alimentos, pudiendo así prescindir de la sal.

En el caso de la cebolla si la queremos cruda para ensalada es mejor dejarla en remojo en agua fría para que no sea tan fuerte. Asimismo la cebolla es perfecta para dar sabor a los caldos y como ingrediente en carnes y pescados.

Cuando vayamos a preparar pasta, arroz o patatas sólo debemos añadir un poco de sal al agua donde se cuecen. Además, si cocinamos al vapor, en papel de aluminio o a la parrilla se mantiene mejor el sabor de los alimentos.