Trastorno Alimenticios

Niños obesos, obesidad infantil

a young Asian girl was sitting

El nombre es lo de menos…, todos sabemos la dimensión de este problema en el mundo y lo difícil que es de controlar en nuestro ámbito, en lo cotidiano, en el día a día si hay un niño obeso en casa y hemos asumido el problema como tal…

Hacer frente a la obesidad infantil

¿Qué dicen las cifras? Son contundentes: la obesidad infantil es una epidemia que afecta al 16,3% de los adolescentes y niños; en las últimas dos décadas el número de niños obesos se ha duplicado, mientras que el número de adolescentes se ha triplicado. No sólo la obesidad afecta la autoestima de los niños, sino que también es precursora  de muchas enfermedades graves y crónicas como la apnea del sueño, asma, hipertensión (presión arterial alta), y la diabetes tipo 2.

¿Es posible prevenirla o detectarla?

La mayoría de las personas parece sorprerse al saber que la obesidad puede ser diagnosticada con tan sólo dos años de edad: un pediatra atento y comprometido con su tarea debería ser capaz de conversar sobre este tema a la primera señal de alerta.

Cuanto más pequeño y dependiente es el niño o niña, más fácil es atacar el problema pues luego que comienzan la etapa de escolarización, se alejan las oportunidades de controlar cuánto y qué come cada niño. Yo pienso en los niños pequeños como seres dependientes afectados por nuestros hábitos, gustos y disgustos. La verdad es que el índice de masa corporal (IMC) debe ser evaluado a partir de dos años y en comparación con las tablas de crecimiento. Los niños cuyo peso es mayor que 95% se consideran obesos.

Afortunadamente son muchos los pediatras y nutricionistas que atacan el problema desde sus inicios y están recomendando cambios que inician a esta temprana edad.

Creo que lo que está en primer lugar, es enseñar a tus niños pequeños hábitos saludables. Esto tiene un gran peso en los padres y es muy difícil, especialmente cuando la mayoría de los niños pequeños son extremadamente delicados e influenciables por ejemplo por medios de comunicación a los que están expuestos.

EL rol de los padres es fundamental; enseñarles esos buenos hábitos  en definitiva es enseñarle a cada niño cómo ser más libre  sin dejar de disfrutar el placer del buen comer.