Trastorno Alimenticios

Niños que no comen bien

niños que no comen bien

Imagino a muchos padres y madres comenzando a leer ávidamente este post: la preocupación por la salud de nuestros hijos es constante y sobre este punto en particular sentimos que estamos perdiendo algo de control. Hace muchos años atrás, era difícil que los niños comieran fuera de casa como parte de su rutina.

Pero las cosas han cambiado: la realidad de los padres pluri empleados se suma a que se ha extendido el tiempo escolar por lo que cada niño -en los hechos- tiene más de una oportunidad de comer fuera de casa al cabo del día.

Partimos desde lo básico

Los seres humanos necesitan comida y agua para vivir, especialmente los niños necesitan comer alimentos saludables   para crecer y desarrollarse. Sin embargo, para algunos niños, es posible que se dejen “vencer” por la presión social que significa la apariencia de su cuerp. La consecuencia es que a veces dejan de comer bien, o cmienzan a comer muy poco, o tratar de darse a vomitar después de que comen.

Hábitos peligrosos

Si los niños no comen bien sencillamente pueden terminar enfermos. No comer suficientes alimentos o comer la comida y luego vomitar puede causar problemas con el crecimiento y desarrollo de una manera altamente comprometida. En algunos casos extremos, será necesario hospitalizarlos y alimentarlos por sondas y un cuadro crítico puede incluso comprometer la vida.

 

Si bien mi intención no es alarmar, sí quiero sensibilizar y alentar enfáticamente a los padres y madres a tener un mayor control sobre la dieta de sus hijos en todo sentido: no sólo aquellos que no comen bien en cuanto a la cantidad, sino también en cuanto a la calidad, porque más allá de la adolescencia, cuando se quiera controlar o supervisar, simplemente no se podrá…

Hallar el equilibrio es dificil: a muchos de nosotros nos gustaría parecernos más a algunos famosos o las más delgadas de nuestros amigas y estamos al tanto de la moda para personas delgadas. No hay nada malo en querer ser más delgado, más sano o más feliz, lo malo es que ese simple “deseo” se convierta en una obsesión y en el único norte que oriente sus hábitps. Lo normal es lo que sucede a la mayoría de los niños: les gusta ver fotos de gente famosa y verlos en la televisión, pero eso  no los hace cambiar sus propias vidas.

Pero a veces este deseo de estar delgado, o asumir que todas las personas delgadas son felices, puede conducir a un pensamiento y comportamiento peligroso cuando se trata de comida. Algunos niños comienzan una dieta inventada por ellos, lo que significa que empiezan a consumir menos alimentos y eso hace que muchas veces las cosas se salgan  de control.

Afortunadamente muchas escuelas se han comenzado a preocupar por este tema en forma seria y comprometida, por ejemplo no vendiendo alimentos poco saludables en sus comedores esclares.